Testimonios
Historia y Anécdotas de una familia que ama y acepta a una persona especial sordociega
Para: Carlos Enrique Suárez Salcedo (32)
Carlos Enrique Suárez Salcedo, de 32 años de edad, sordociego congénito por rubéola, no fue planificado pero si aceptado, que más nos quedaba!. A sus 15 días de nacido, nos notificaron su diagnóstico y consecuencias, los médicos no le daban esperanzas de vida por su problema cardíaco. Desde ese momento comenzamos la búsqueda de cosas buenas para Carlos, con unos padres y unos hermanos que tuvieron paciencia y esperanza, Carlos vivió.
A partir de los 18 meses su diagnóstico era parálisis cerebral, años después un retardo mental moderado y en su adolescencia descubrimos la realidad de su diagnóstico que no era más que el resultado de una sordoceguera con restos visuales.
Por ser multi-impedido fue difícil entrar a la escuela pero gracias a Dios y a su familia, hemos salido adelante. La búsqueda de una educación correcta para una persona en su condición, es difícil mas no una carga. Tenemos esperanzas que son las últimas que se pierden, que los profesionales se preparen para la educación de un sordociego, nos cuesta mucho llegarles pero con la lucha de los padres unidos, lograremos que este sueño se haga realidad.
Carlos tuvo y tiene todo lo que una persona en su condición necesita para ser feliz. Su etapa de bebé, con sus cuidados especiales; como niño, su aprendizaje; como adolescente, sus rabietas; como adulto, feliz por todo lo que se le ha dado y se le seguirá dando hasta que Dios quiera.
Gracias por permitirme compartir parte de los momentos difíciles y los más felices que hemos vivido mi familia y yo al lado de Carlos Enrique. Les cuenta una madre que tiene 32 años de experiencia. Los quiero mucho.










